dilluns 22 de desembre de 2008

5... 4... 3... 2... 1... ¡ ¡ ¡ 2009 ! ! !

El Llop Ferotge aprofita l'ocasió d'aquestes festes per tancar un any de poesia, música i trobades en diversos punts de Girona i Barcelona.

Gràcies a tots els qui hi heu participat i col·laborat amb les aventures del Llop Ferotge, les quals enguany ens han portat més enllà de les nostres fronteres. És l'instint del llop i la seva ferocitat: cercar la poesia, l'art, la música i les emocions que ens uneixen com a éssers humans i donar-les a conèixer.

I per celebrar un any que s'acaba i un altre que comença, us deixem amb aquest poema d'un llop per excel·lència, un sant innocent que ens invita a estimar com a bojos, i a construir coses belles i justes, no només amb les paraules.

Meritxell Serrano.
DÍA DE LOS SANTOS INOCENTES

Día de los Santos Inocentes; de los cretinos, de los necios,
de los tontos de capirote, de los gilipollas cara cartón, de los matados, los retrasados mentales,
de los alucinados como yo, carne de matadero sin duda decapitable,
materia prima de un onanismo crepuscular y desahucio inminente de bienes
inmuebles; revoltijo de carnes enaltecidas y músculos epilépticos por efecto del sol devastador de tus pupilas complacientes, aunque hurañas de olvido; carnaval de preludios epidérmicos, aquelarre saturnino de cosquillas y ternuras con sustrato neorrealista y post-olímpico horizontal

de clarividentes lametones en el pubis de mi diosa oceánica...

Día de los Santos Inocentes; de los imbéciles de remate por el hecho de estar tan colgado de ti, que rechazo una clara oportunidad de conocer tías buenas en abundancia,
y me recluyo toda la santa y casta puta noche en casa... escribiéndote,
escribiéndote y recordándote.

Ya me dirás tú
qué orgía romana: escribiéndote, tan inocentemente como este día de hoy, noche ya de los Santos Inocentes,
en que nació mi abuelo Faustino, el carpintero, un cazador de perdices genial
que le regaló a mi abuela, un armatoste en forma de gramófono en vez
del consabido anillo de compromiso, (Viva la praxis garrotxina!)
y que se tiró años empecinado en construir la máquina del perpetuo movimiento.
En tu cómplice memoria, Faustino, voy a fumarme
la pipa de la paz, con una hierba de un verde espejeante que tú nunca cataste,
pero que hubiera contribuído a llevar a buen término,
estimado abuelo muerto, tus macondianas y atramuntanadas
investigaciones sobre tu soñada máquina del perpetuum mobile.

Día de los Santos Inocentes; de las primaveras tortilleras, de los tontaineres
que buscan en los containeres, el Arca de la Alianza; de los pringados del mundo civilizado;
de los matados de hambre sexual en esquinas neoyorquinas o pirenaicas
(todo es mundanal ruido tercermundista desde el nido del águila real).
Día de los Santos Inocentes, pero no tanto, no vayas a creerte,
mételes una falange en la boca abierta y ya verás:
tú ya verás qué gasto imprevisto se te va de repente en tiritas.

Día de los Santos Inocentes;
Que les corten las tiernas cabecitas a la altura del ombligo,
así pensarán mejor las criaturitas.
Día de los Santos Inocentes; pero qué vergüenza y qué bochorno supremo:
Que alguien tome el mando a distancia cuanto antes, y construya algo bello y justo, que perdure
más allá de todos loa amaneceres recién amanecidos contigo.
Día, finalmente, de los poetas de bragueta
a los que todos Herodes de pacotilla, jode lo que no fugira en los Escritos
no haber decapitado cuando solamente tenían dos años, y eran unas
criaturas sonrosadas.

La venganza de los Inocentes, si no los exterminas a esa edad,
puede convertirse en la gran catástrofe,
el más grande error de todas vuestras vidas.

Albert Compte, 28 de diciembre de 2001

dijous 18 de desembre de 2008

Unas palabras sobre literatura islandesa


La Islandia literaria viene abanderada por las Sagas, textos escritos entre 1250 y 1400 que tratan sobre acontecimientos que tuvieron lugar alrededor del año 1000. La palabra islandesa “saga” significa, literalmente, “relato”, aunque “saga”, en el DRAE, aparece como “cada una de las leyendas poéticas contenidas en su mayor parte en las dos colecciones de primitivas tradiciones heroicas y mitológicas de la antigua Escandinavia”. Por este motivo, en ocasiones Islandia recibe el calificativo de “la isla de las sagas”.

Del año 874 datan los primeros asentamientos en Islandia. Hombres y mujeres procedentes de Noruega mantuvieron vivos relatos y poemas de contenido mitológico que los islandeses han conservado hasta hoy, y que se hubieran perdido inevitablemente si no hubiera sido por la escritura continua de libros en Islandia durante el período previamente mencionado. Este volumen de producción – que incluía mitología, poesía, etc. – es un legado de origen germánico que ha sido preservado, sobre todo, en libros islandeses. Asimismo, diversos autores comenzaron a escribir las Sagas, denominadas Íslendingasögur, en los siglos XIII y XIV. Entre ellas cabe destacar Njáls saga (Saga de Njál) y Egils saga (Saga de Egill), sobre el primer poeta islandés, además de brutal asesino, Egill Skallagrímsson.

Ya desde la Edad Media, Islandia ha preservado una rica tradición literaria de la que los islandeses se sienten especialmente orgullosos. Y en 1955 el país tuvo su momento de gloria cuando el escritor Halldór Kiljan Laxness recibió el Nobel de Literatura “por su vívido poder épico que ha renovado el gran arte narrativo de Islandia”; tal fue la justificación del comité. Algunas de las novelas de Laxness han sido traducidas al castellano.

Otros autores contemporáneos traducidos al castellano son Guðbergur Bergsson y su novela El cisne, una bella e inquietante historia sobre una chica de ciudad que pasa un tiempo en plena naturaleza islandesa. Bergsson es, además, un traductor prolífico del castellano (entre otros idiomas). Entre sus trabajos se encuentra la traducción al islandés de El Quijote.

Sjón es un autor islandés que ganó el Premio Nórdico de Literatura por su novela El zorro ártico, recientemente traducida al castellano.

Dentro de la poesía islandesa contemporánea, Ingibjörg Haraldsdóttir se alza como una de las escritoras más reconocidas, y también traductora del ruso y castellano, aunque no está publicada en España. (No obstante, aquellos que estén interesados, pueden ponerse en contacto con Laía Argüelles, traductora del poemario más importante de Ingibjörg Haraldsdóttir, La cabeza de la mujer, sin publicar).

Otros autores y libros disponibles en castellano son:

Edda menor, de Snorri Sturluson (1178-1239), poesía medieval y mitológica.
Las marismas, de Arnaldur Indriðason, el autor de novela policíaca más leído.
Gente independiente, de Halldór Laxness, considerada su obra más importante.
La saga de los habitantes de Eyr, saga islandesa de autor anónimo.
Ángeles del universo, de Einar Már Guðmundsson, también premiado con el Nórdico de Literatura. Narra la historia, conmovedora y tragicómica, de un hombre que sufre una enfermedad mental. El autor se inspiró en su propio hermano para esta novela.

Magnús Sigurdsson

dissabte 13 de desembre de 2008

Històries del paradís

Històries del Paradís (editorial Bromera) és el debut literari de Xavi Sarrià (Barcelona, 1977) conegut sobretot per la seva faceta de cantant i lletrista del grup Obrint pas. El llibre consta de 22 contes curts amb una gran càrrega social. Diversos racons del nostre planeta (des del Japó fins a la costa valenciana) són l’escenari de diferents històries fictícies però que fàcilment podrien ser reals. Sarrià tant es pot endinsar en la pell d’una formiga com d’una trapezista, d’una nounada, d’un estudiant o d’un immigrant que viatja vers un nou futur, entre d’altres personatges. I en cadascun dels escenaris que dibuixa l’autor aconsegueix transmetre diferents sensacions i sentiments dels personatges: des l’angoixa del noi que s’amaga en un institut finlandès a “Por”, fins a la il·lusió per un futur millor a “Esperança”. Especialment colpidor és “Mosques”, conte curt i intens, com també inesperat és el desenllaç d’”Equilibri”. L’autor sap bastir una bona metàfora de l’estructura social actual, especialment ben retratada a “Ambició” o també en el menys aconseguit relat de “Plas”.

Cal comentar també l’habilitat de Sarrià per entrellaçar algunes històries que transcorren a diversos indrets del planeta però que acaben confluint en algun moment o altre. Una bona manera per il·lustrar les diferents connexions s’estableixen arreu del planeta en l’era de la globalització tecnològica, a on tot és tant llunyà però alhora tant proper, tant les alegries com les desgràcies. Històries del paradís, un títol ben il·lustratiu (i irònic) per descriure un paradís que sovint els mitjans de comunicació ens volen vendre però darrere del qual s’hi amaguen històries que més que del paradís semblen de l’infern. I parafrasejant el propi Sarrià en una cançó d’Obrint Pas, a l’autor li queda tot un futur (i prometedor) per començar en la literatura...

Eva Bussalleu

dimarts 2 de desembre de 2008

El cine que no (se) vende

Desde el jueves 20 de noviembre, se encuentra en la cartelera del cinema Truffaut de Girona, el largometraje Pas a Nivell, ópera prima del realizador gironino Pere Vilà. De versión original en catalán, ha sido seleccionada para participar en festivales como el de Rotterdam, Londres, Buenos Aires, San Sebastián o Gijón, entre otros, lo que le ha valido el reconocimiento por parte de la crítica más especializada, que ha valorado positivamente la arriesgada puesta en escena de Vilà que, en su primera película, ha hecho literalmente lo que ha querido: Ninguna transacción con los principios mercantiles que rigen la industria cultural, obsesionada por motivos económicos, en acceder al público mayoritario, aquel que sólo busca en el cine tardes de sano esparcimiento basadas en el consumo de historias trepidantes y aventuras divertidas, a veces rellenas de escenas de violencia o de sexo, y otras, donde se recurre a la lágrima fácil o al pueril humor “para todo espectador”. En el fondo, películas fácilmente comprensibles, predecibles, fabricadas en serie para ser vistas de un solo tirón, y peor aún, para ser “leídas” de una sola manera, con la misma prisa con que luego serán lanzadas al tarro de basura del olvido.

Pere Vilà, por su parte, ha optado por elaborar una propuesta sencilla, anclada profundamente en la poesía, en donde suceden pocas cosas, pero donde las historias que se vislumbran y las posibilidades que se nos sugieren, son vastas y tienen vida y movimientos propios, como el mar y el oleaje que bañan L’Escala, pueblo de la Costa Brava catalana, (famoso por sus anchoas) que, juntamente con Girona, sirven de escenario para Pas a Nivell. En ella, asistimos al conflicto vital de un joven recién egresado de la universidad, que no sabe qué hacer con su vida, sumido en el tedio más absoluto, en el spleen sofocante de una sociedad y de un momento histórico en el cual los sueños languidecen, y en que parece que nadie tuviera ganas de hacer nada más, que no sea disfrutar de una dudosa comodidad. Lo comprobamos en casi todos los personajes con que se cruza el joven protagonista (Marc Homs), comenzando por su profesora en la Universidad de Girona (Cristina Cervià), que fuma y fuma, transmitiendo una sensación de ansiedad y de total indiferencia hacia su trabajo y sus propios alumnos, pasando luego por los padres del protagonista, que no dicen ni comunican prácticamente nada, hasta llegar incluso a los turistas, que en lugar de entregarse a la alegría y el desenfado del verano, se dedican a cumplir con toda formalidad, al pie de la letra, con la rutina del descanso, exhibiendo una desesperante falta de empatía hacia el entorno y las personas que lo rodean. De este modo, el joven protagonista, va y viene entre Girona y L’Escala, como una especie de fantasma de Canterville, cumpliendo con monotonía sus exigencias laborales, desde el silencio y la invisibilidad.

Sin embargo, se esconden tras esta trama, los incómodos quiebres generacionales de un país que en pocos años ha pasado de la medianía y el autoritarismo, a ser la octava economía mundial. Así, el personaje de la abuela representa la generación que padeció los estragos de la Guerra Civil y los tiempos duros del “pan negro”; Los padres, que conocieron de muy jóvenes la rudeza del trabajo, el peso de la responsabilidad y los limitados horizontes de una sociedad que vivió durante casi cuarenta años bajo una dictadura militar y de la iglesia, hasta llegar a la generación de los nietos, que nacieron en la transición y han conocido un mundo diferente. Es así como el desgano vital y la angustia del personaje central, se extiende a pesar de tener acceso a muchas más opciones y oportunidades que sus predecesores, por la razón no confesada ni racionalizada, pero muy evidente, de no sentirse a gusto en una ciudad y en una sociedad donde, en apariencia, ya está todo hecho, y donde lo único que se espera de los jóvenes, lo que, en realidad, se exige a los jóvenes, es la total aceptación de un orden de cosas que deberían agradecer “dándose con una piedra en el pecho”.

Hay que reconocer, entonces, la valentía y el acierto de Pere Vilà, porque pone el dedo en la llaga sobre su tiempo y su entorno, de una manera incontestable e independiente, recurriendo a la belleza y la poesía en cuadros realmente memorables. En este sentido, no hay que dejar de añadir, que Pere Vilà contó a su favor con dos elementos fundamentales en la composición de su propuesta, y que son, a mi juicio, la gran interpretación de Marc Homs, quien estuvo a la altura de un guión difícil en donde se le carga prácticamente toda la responsabilidad escénica y, brillando con luces propias, la mano maestra del chileno Diego Dussuel, director de fotografía, que firma en Pas a Nivell, unos primeros planos que son auténticas obras de arte: ventanas por donde se filtra la luz, claroscuros premonitorios, poéticas donde las sombras del crepúsculo se confunden con las sombras del alma, dándole sentido y contundencia a los extensos silencios que pueblan el debut de Pere Vilà. El resultado es excelente, pues las imágenes que Dussuel produce, son cuadros que sin duda aprobarían con notable, los grandes maestros de la pintura flamenca, encabezados por Vermeer y la alegre tropa de artistas del viejo Flandes, todos ellos seducidos por la serenidad y la rotundidad del instante atrapado entre el agua, las sombras, el color y la luz. Y sobre todo la luz, territorio que Dussuel domina como pocos, y que lo confirma como uno de los mejores fichajes del actual cine catalán, pues a su magnífico trabajo en Pas a Nivell, hay que agregar el logro mayor que significó su colaboración como responsable de la imagen y director de fotografía en La Leyenda del Tiempo, obra maestra del también realizador gironino Isaki Lacuesta.

De esta manera, con Pas a Nivell, Pere Vilà reivindica el cine como una de las bellas artes, que tan a menudo coincide también, con el cine que no vende, con el cine que no se vende.

Jorge Morales
Girona, 1 de diciembre 2008

dilluns 1 de desembre de 2008

Processó

No ens queden records.
Com marionetes antigues
oblidades, pengen de fils
enlluïts amb la pols d’atzars
d’un titellaire encara incògnit,
amb el teló del teatrí
mig abaixat, sempre expectant.
Els porxos muts de la memòria,
dissipen ecos de distàncies
de dits i de fets garbellats.
Roineja sobre el rovell
dels anys un altre cop, i s’obren,
com crostes tendres, les certeses.
(El temps és una intromissió
en la nostra inconsciència).
En algun lloc, a terra,
un vell llaura l’horitzó
amb vaixells imaginaris,
sotjant inquiet l’ocàs poruc.
(No té res més a dir,
tan sols resta esperar).
Una àvia passeja, lànguida,
amb els ulls clavats
al reflex lacònic d’una vida:
té la mort a les ninetes.
(No té res més a dir, tan sols resta esperar).
La mort s’asseu a un banc de marbre
per veure passar un temps
xop d’anacronismes. I espera.
Tot ha esdevingut tan letàrgic...
(El temps és una intromissió
en la nostra inconsciència).

(Poema que pertany al llibre L'opi d'un hivern)
Poema i foto de Jordi Fornós Gómez