dilluns, 31 de maig de 2010

El Llop Ferotge, número 11


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El Llop Ferotge posee dos hitos fundacionales: El primero, en septiembre de 2005, cuando celebramos la primera de nuestras Nits Poètiques, allá en el segundo piso del “Cau del Llop”, en pleno Barrio Viejo de Girona. La atmósfera era inmejorable: al silencioso rumor de esos centenarios muros de piedra, se unía el fuego ardiendo en la chimenea, y Albert –que en ese tiempo aún regentaba el local– nos esperaba con luces bajas y una sorpresa en el centro de la sala: captando toda la atención de la única lámpara, sobre una mesa de madera noble, un enorme jarrón de cristal contenía las rosas rojas más enormes y bellas que he visto en años...
El segundo fue en mayo de 2006, cuando bajo las constelaciones de una calurosa y perfumada primavera, apareció el primer número de nuestra revista. No olvidamos esa inquietante cubierta negra, diseñada por Xavi Casadesús, en donde el alicate blanco y gótico del Llop devorándose a sí mismo, no dejaba lugar a dudas sobre el carácter iconoclasta y la voluntad desenfadada que alumbraba nuestra propuesta.
Cuatro años después, el balance es contundente: hemos realizado más de 120 recitales y presentaciones, que han convocado a más de dos mil personas. Nos ha favorecido mucho la transversalidad de nuestra propuesta, el afán por promocionar no sólo nuevas voces poéticas, sino también el talento de creadores de diversas disciplinas, arte, danza, música y canción de autor. Hemos publicado, junto con éste, once números de la revista y dos poemarios, Peces mensajeros y La casa de las arañas, de Edu Sívori Alt y de quien firma estas líneas, respectivamente. Pero, además, junto a este nuevo número presentamos también el tercer volumen de nuestra colección de poesía: Esquinas de arena, de Nadine Garralda Hollenberg. Libro prologado por J.M. Fonalleras y con dibujo de portada de la artista Fina Fontrodona.
Esta primavera, entonces, los ferotges estamos de celebración.
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En esta entrega, presentamos una muestra del trabajo poético de Anna Mera Giralt, Ariadna Gómez, Ramón Bartrina, Caye Gómez, Azahara Cerezo, David Casadellà, Marcin Swiostek, Consol Vidal, Elvira de los Ángeles, Maria Rosa Cullell, Francesc Cañas y Ramón Alabau Pellicer. También ilustraciones de Fina Fontrodona, Oriol Tuca y un retrato de Nicanor Parra realizado por el pintor californiano Cecil Gaspar, quien desde la tropical Costa Rica continúa colaborando para el Llop.
Por otro lado, ofrecemos un dossier especial dedicado a un tema que marca un camino por donde juzgamos imprescindible transitar y explorar, y ése es el tema del Humor y la Ironía. Es urgente, pensamos, someter a las literaturas en lenguas castellana y catalana a un proceso de cocción a fuego lento, en un caldero lleno de agua de Humor y de Ironía, durante un tiempo prudencial. Parafraseando a Borges, diríamos que “sólo un poco de tiempo, unos 300 o 400 años...“.
Y es que pareciera que hemos olvidado que los grandes maestros, como Cervantes o Quevedo, fueron enormes conocedores de esta materia, y de hecho, la Ironía fue un arma que utilizaron con genio y destreza. También en la actualidad, maestros como Nicanor Parra, Julio Cortázar, Cabrera Infante o Roberto Bolaño, nos llamaron la atención al respecto, cada uno a su manera, pero cada uno apuntando a la imperiosa necesidad de romper los mitos y las verdades absolutas, enfrentándose directamente contra la opinión mayoritaria y la cursilería en general. Porque a pesar de estas voces de alerta, y a pesar de que el Humor y la Ironía están arraigados profundamente tanto en la cultura popular –rural y urbana– como en la más antigua tradición literaria universal, el peso de la Tradición, del romanticismo, de la épica y los “realismos” varios, siguieron presidiendo el banquete de la cultura, y las aguas de la Historia y de la literatura han seguido por esos cauces.
No nos confundamos: No estamos abogando por el chiste fácil ni por la gracieta televisiva. Si de alguna manera tuviéramos que definir al Humor y la Ironía a través de la literatura, lo definiríamos como nos recomendaban Piglia y Vila-Matas: como un acto de complot contra la realidad y contra la dictadura de la mediocridad. Como una manera de socavar el piso de todos los altares, y de poner freno al fanatismo, al extremismo y al conformismo. Pensemos en Petronio, en Pier Paolo Pasolini, en Chaucer y en los goliardos. Pensemos en el bufón del Rey Lear, molido a palos por haber revelado en público la verdad al rey a través del Humor. (El viejo rey no se enteró de nada, pero los conspiradores sí, como suele suceder.)
Y por eso este pequeño dossier, para remar hacia las aguas del Humor y hacer nuestras exploraciones, sin pretender, obviamente, agotar nada, y sin siquiera cubrir por completo el listado de nuestras propias curiosidades al respecto.
Pero, sin duda, más allá de los temas que nos faltan (Breton y la antología del humor negro, la aportación inglesa, etc.) ofrecemos una selección de textos sobre autores y temas en los cuales no hay pérdida: Jaume Puig escribe sobre la ironía subyacente en la obra del escritor austriaco Thomas Bernhard; Carles Cassú, “Kasku”, nos ofrece unos pincelazos sobre Una propuesta modesta, de Jonathan Swift; Josep Maria Uyà repasa los conceptos sobre el humor y la metafísica en autores argentinos como Macedonio Fernández y J.L. Borges, y su contrapartida en la literatura catalana contemporánea; Alexandre Nunes de Oliveira nos traslada a la antigüedad clásica en su texto sobre El Satiricón de Petronio y la crónica de “un mundo que fue posible”.
Especial mención queremos hacer a nuestro inolvidable compañero Albert Compte, cofundador del Llop y autor de una obra poética y en prosa anclada completamente en el Humor y en la Ironía, de la cual ofrecemos una nueva muestra, además de fotografías desconocidas para la mayoría de los lectores.
Por último, un pequeño homenaje a Don Nica, como se le llama afectuosamente en Chile al poeta Nicanor Parra, ¡que este año 2010 cumple la edad de 96 años! Poeta grande donde los haya, egregio introductor del Humor y la Ironía en la poesía contemporánea, despreciado en su momento por los poderes fácticos de todos los signos, hoy vive una tercera o cuarta juventud, celebrando en vida el triunfo de su poesía. Efectivamente, las repercusiones de su obra poética no paran de extenderse, siendo leída y valorada por atónitos nuevos lectores. Entre otros, gracias al impulso generoso dado por Roberto Bolaño, quien lo señaló como maestro y lo dio a conocer en España entre editores, poetas y críticos, en 2006 se ha publicado el primer tomo de sus Obras Completas & algo + (1935-1972), en edición de Niall Binns, al cuidado de Ignacio Echevarría; y este año se ha editado para toda España y Latinoamérica “Parranda larga”, voluminosa antología compilada por Elvio E. Gandolfo, que recoge lo mejor de sus poemas y “artefactos”. De este modo, publicamos sobre Parra textos de Bruno Montané y Carlos Almonte, donde se valora y comenta positivamente su obra, y un artículo de 1962 firmado por el Padre Salvatierra, sacerdote capuchino e influyente crítico literario chileno, quien escribió lapidariamente sobre Versos de Salón, para hacer un contrapunto y ver el precio que muchas veces toca pagar cuando se innova en arte y literatura.
Jorge Morales
Girona, mayo de 2010

2 comentaris:

Marcin Świostek ha dit...

Quina festa més ferotge va ser!!!

Anònim ha dit...

I el contingut estratosfèric!!!!!!!