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dimecres, 5 de març del 2014

Los amigos, un poema de Julio Cortázar

Recordamos con este bello poema al gran Julio Cortázar, autor de una obra literaria única dentro de la lengua castellana y de enorme impacto universal. Este año conmemoramos el centenario de su nacimiento, y a la vez, los 30 años de su partida. Pocos como Julio, con esa vitalidad, ese compromiso humano y social, y esa lúcida y poderosa visión poética. Querido maestro, le enviamos un abrazo eterno mientras compartimos con todos nuestros amigos estos versos imperecederos...


LOS AMIGOS

En el tabaco, en el café, en el vino,
al borde de la noche se levantan
como esas voces que a lo lejos cantan
sin que se sepa qué, por el camino.

Livianamente hermanos del destino,
dióscuros, sombras pálidas, me espantan
las moscas de los hábitos, me aguantan
que siga a flote en tanto remolino.

Los muertos hablan más, pero al oído,
y los vivos son mano tibia y techo,
suma de lo ganado y lo perdido.

Así un día, en la barca de la sombra,
de tanta ausencia abrigará mi pecho
esta antigua ternura que los nombra.


Julio Cortázar, de "Salvo el crepúsculo".

dilluns, 16 de desembre del 2013

Leyendo "Todos los ensayos Bonsái" de Fabián Casas




 
Todos los ensayos bonsai (Mondadori, 2013), selección de los mejores ensayos publicados por Fabián Casas en los últimos diez años, es el único título de momento que he leído de este autor nacido en el barrio de Boedo, en Buenos Aires, en 1965. Y digo de momento, porque apenas acabe de pulir estas líneas, pienso dirigirme donde mi librero de cabecera y encargar todo lo que tengan de este autor. Y no me pasa a menudo que al abordar por primera vez a un autor actual se me genere una necesidad de continuar leyéndole. Y es que Fabián Casas se revela de inmediato no solo como un narrador innato, sino como un gran conversador, ameno y seductor, capaz de abolir las barreras entre escritor y lector, estableciendo una cercanía casi familiar que hace que leerle, sea como sentarse con amigos argentinos en la terraza de uno de esos bulliciosos cafés de la calle Corrientes, y empaparte de ese río humano inacabable.

En los 57 textos, Fabián atrapa al lector desde las primeras líneas, llevándolo (no de la mano, por favor!) por un cúmulo de avenidas, países, climas y ciudades, desapareciéndose a veces y dejándole en compañía de personajes extrovertidos que provocan de todo menos indiferencia, de tal modo que al acabar de leer unos cuantos textos, uno puede sentir una sensación de cansancio físico, como si realmente hubiera viajado y caminado muchas cuadras, como si hubiera subido y bajado de taxis, aviones y metros, alojándose en toda clase de hoteles y pensiones de buena o mala muerte. Luego, al acabar el libro, tienes la impresión de que ciudades como Londres, Roma, Buenos Aires, Paris y Nueva York, entre otras plazas nobles, hoy ya no albergan tantos secretos para ti, lo cual es curioso, ya que uno no se ha movido del sofá, de la cama, o del lugar de lectura habitual de cada uno.

Las temáticas que toca son amplísimas, exhibiendo ante el lector un extenso catálogo de exquisitas referencias literarias, de historias cultas que problematiza, actualiza y cuestiona, mezclándolas sin manías con las cocacolas y las fantas de mil y un relatos provenientes de la más kitsch cultura pop: A Casas le acomoda tanto hablar de Silvia Plath, Roberto Bolaño, TS Elliot, los hermanos Cohen, Cormac Mac Carthy, William Burroughs, Julio Cortázar o Jorge Luis Borges, como de Los Beatles, Lionel Messi, Valeria Massa, Andrés Calamaro, los Beach Boys, Pink Floyd o Diego Armando Maradona, por mencionar sólo algunos nombres propios que el lector encontrará dispersos (y muchas veces desnudos) por los caminos de Todos los ensayos bonsai, y de cada uno de ellos Fabián Casas tiene algo interesante que añadir. Es más, tiene la gracia de poner a caminar, a deambular y a interactuar, en escenarios siempre casuales e imprevisibles, a selectos hombres de letras, a creadores indomables, a poetas desconocidos, a viejos libreros entrañables, a resistentes que arrastran historias de vida al borde de los límites, con estrambóticos músicos de rock, artistas naïf, estrellas rutilantes de la moda y la pantalla chica, y astros o enanos del deporte rey. El resultado es a menudo, si no hilarante, sí inverosímil y provocador.

Su eclecticismo, sin embargo, no es pueril ni complaciente. Dispara contra Maradona, por ejemplo, y dispara, sobre todo, contra los millones de imbéciles que no tienen nada mejor que hacer en sus prosaicas vidas, que seguir y aplaudir cada nuevo exhabrupto del "10". Casas tampoco tiene empacho en declarar su amor eterno a Julio Cortázar, señalando eso sí El libro de Manuel como un "bodrio", un ejemplo de la mala literatura "sensible y de izquierda".  

En la contraportada del libro, Rodolfo Fogwill asegura que Fabián Casas es un genio, cosa que yo no podría asegurar. Intuyo, en todo caso, que como mínimo Casas es un devoto admirador de la genialidad humana, al punto de convertirse en todo un cazador de genialidades, un auténtico y obsesivo perseguidor de las genialiades escampadas en los diferentes ámbitos de la cultura y las letras a través de los tiempos. Un rico coleccionista del ramo que, en este libro, aparte de utilizar constantemente esta palabra, nos ilustra también con unas cuantas de buenas. En el fondo, Todos los ensayos bonsai puede leerse como un catálogo amplio de engendros que poseen esta naturaleza admirada e insólita que tanto seduce a los argentinos, pueblo siempre predispuesto a reconocer y a exaltar la genialidad propia primero, pero también la ajena, luego. Sin duda, mis favoritas son las historias que narra Casas sobre los geniales poetas perdidos de Buenos Aires, que aún cabalgan las noches de bohemia con Joaquín Giannuzi de capitán.

Quién sabe si el apogeo de la palabra genio en la literatura y la cultura de masas argentina, se encuentre en la vibrante transmisión en directo de Victor Hugo Morales del golazo que Maradona metió a los ingleses en el Mundial de México 1986, tras atravesar medio campo "dejando en el camino a tanto inglés", como coloreaba Morales. En este celebrado relato oral, el inspirado locutor aclama a Diego llamándole Barrilete Cósmico y otros epítetos, pero sobre todo llamándole Genio, y lo repite tres veces, igual que Simón Pedro cuando negó a Jesús, pero al revés. Ahora el aclamado "10" era elevado a la condición de mito divino viviente y la genialidad una característica que no podía estar ausente del arte, la literatura y de cualquier otra manifestación que valiera la pena ser tenida en cuenta.

Esta consideración pareciera estar muy presente en nuestro autor a la hora de seleccionar sus temas y personajes, y cómo no, a la hora de concebir su proyecto literario. Por mi parte, lo menos que puedo decir de Todos los ensayos bonsái es que constituyen un viaje divertidísimo y que Casas ha pasado a ser, de un día para otro, en uno de mis autores favoritos.


JORGE MORALES

dimarts, 1 d’octubre del 2013

La peninsula poètica

 El darrer llibre publicat pel llop ferotge és un recull de poemes d'Alexandre Nunes de Oliveira

L'única recomanació sensata que és possible fer davant d´un llibre de poesia la va formular Julio Cortázar, fa més de trenta anys, a propòsit de Juan Gelman: «...lo mejor que puedo decirle al lector es que entre en estos poemas como se entra en un sendero, siguiéndolo en sus curvas y sus ascensos, deteniéndose allí donde el camino parece detenerse en las encrucijadas y reanudando la marcha como la reanuda cada poema desde el anterior». Quelcom que només és possible, en tot cas, si creiem en l´existència d´un únic poema (no escrit) que els sobrevola a tots i que sempre podrem retrobar en cada un dels versos relligats en un volum com el que Nunes de Oliveira acaba de presentar.
A banda d´aquesta recomanació, el lector de poesia contemporània „i Nunes és un poeta contemporani, quelcom que no queda garantit pel sol fet d´estar viu– caldrà que s´endinsi en el sender del quale parla Cortázar equipat amb un grapat de consignes que, de fet, tindrien un caràcter més aviat prescriptiu. Ordenadament.
La primera prescripció que cal tenir en compte faria esment a la necessitat de transcendir l´anècdota. O, potser millor: es tractaria d´invertir les jerarquies que, de manera acrítica, la majoria acceptem. Es tracta d´un gir molt similar al que proposava Eugenio Montale a «Fuori di casa» –per posar un exemple que, en el cas que ens ocupa, és especialment pertinent– mentre observava les gavines afamades acostant-se una vegada i una altra a la coberta d´un vaixell poblat per aquells típics personatges de trajecte transatlàntic: Montale –de la mateixa manera que fa Nunes de Oliveira–no dedicava la previsible atenció als immigrants italians (ni al vapor Astoria) sinó que, contra pronòstic i fidel a la veu poètica que el caracteritzava, intentava esbrinar quin era el contingut de veritat de l'anècdota.
La segona prescripció –un cop acceptada la transcendència que custodien les anècdotes–, és la que ens impel·leix a acceptar la natural pervivència de la pulsió romàntica i, al mateix temps, a saber-la diferenciar d´aquell «romanticisme» de calaix que no és altra cosa que l´exhibició desordenada dels sentiments individuals. Per ser romàntic, en primer lloc, s´ha de posar ordre als sentiments com ha fet, al llarg de tota una dècada, Nunes de Oliveira.
La tercera prescripció que cal tenir en compte abans –o després– d´haver transitat per Todas las cicatrices és comuna a la majoria de poetes però molt significativa en el cas que ens ocupa: la veu poètica és sempre el resultat d´una suma de veus. Justament per això, el llibre està escrit en castellà enlloc de portuguè: la nostra península poètica „i inacabada, com volia el gran Gaziel„ comença a les costes atlàntiques i arriba fins als penya-segats del cap de creus. El lector de Pessoa, de Cesariny, de Meireles, d´Anthero de Quental, d´Eugénio de Andrade, també és lector de Gelman, de Marzal, de García Montero, de Cernuda, de Darío –els salts cronològics, aquí, no tenen importància– i, més propers a nosaltres, de Gil de Biedma, de Foix, de Vinyoli, de Riba, de Carner, de Fonollosa... Tots ells, tots aquests ­poetes, comparteixen el fet d´estar embarcats en la mateixa «Balsa de piedra» que va imaginar el gran Saramago.
I és que (quarta i última prescripció) és important saber que ens trobem davant d'un joc de miralls, un calidoscopi on el «Jo» del poeta es descompon en tantes identitats com a lectors pugui tenir aquest llibre. D'això es tracta: l'ofici del poeta no és reproduir aquella primera experiència, sinó crear-ne una altra, l'obra (el poema) que de cap manera pot ser esclava del seu punt originari: el resultat, un llibre molt notable que certifica la necessitat de mantenir en vida iniciatives delicadament minoritàries com la que porta a terme l´editorial El Llop Ferotge. Una sort.

Per Eudald Camps.
Publicat al Diari de Girona 27.09.2013

dimarts, 16 de juliol del 2013

SOBRE LOS 50 AÑOS DE "RAYUELA"



Este año recordamos a Julio Cortázar y los 50 años de su libro más famoso y universalmente aclamado: La rompedora novela Rayuela. Mi opinión es crítica y, por ello, quiero antes aclarar que por supuesto considero a Cortázar un referente indiscutible, un pionero que abrió caminos nuevos para la literatura, incorporando el humor y el erotismo a una realidad cultural latinoamericana más bien plana, oscilando siempre entre la épica social y el arte por el arte, y presa de una seriedad más bien contraproducente. Sin duda, sin Cortázar no habrían sido posibles ni Bolaño ni Vila-Matas, pero considero necesario puntualizar algunas cosas, sobretodo con respecto a Rayuela, desde una perspectiva personal y crítica.

Leí Rayuela por primera vez el 2002, tenía 27 años y llevaba un año en Europa, sin intención de regresar a mi país natal y sin más plan de futuro que vivir celosamente el presente más inmediato, sacándole el jugo a las horas del día que se hacían breves entre lecturas, cine, exposiciones de arte y aprendizajes variados. Quiero decir que estaba como nunca receptivo a los influjos de la literatura. Con 18 años había leído El perseguidor, La noche boca arriba, Queremos tanto a Glenda, Todos los fuegos el fuego, y algunos poemas de Julio Cortázar, que habían dejado una honda huella en mí, pero todavía no me encaraba con Rayuela, a pesar de los comentarios fervorosos de múltiples amistades, de los padres de algunos amigos -toda gente de izquierda-, de algún profesor del instituto, y sobretodo, de los románticos suspiros de amigas de mi generación, enamoradas todas de Julio y convencidas por supuesto de que Rayuela era mucho más que la obra maestra de un autor inmortal, era o debería de ser el centro del canon para todo joven despierto que soñara con cambiar el mundo.

Por todo ello, cuando por fin tuve entre mis manos este libro sacro en una modesta edición de bolsillo de Plaza y Janés, lo hojeé primero por los cuatro costados con la vergüenza de no haberlo leído antes, dispuesto a mentir de que lo estaba releyendo, si alguno de mis colegas me sorprendía. De este modo, emprendí la lectura de Rayuela armado del mismo espíritu y la misma emoción con que los caballero artúricos cabalgaban en busca del Santo Grial, esperando ser dignos de recibir una iluminación mágica y trascendental.
 
Sin embargo, mi primera lectura fue una apabullante decepción: Planea sobre la superficie del texto una mezcla sospechosa de neo-romanticismo un tanto cursi, humor surreal y coqueteos con el absurdo, para ofrecer una visión naïf de la realidad tanto europea como latinoamericana, pues, por ejemplo, excluye, ignora o subestima la violencia que se esconde tras nuestras construcciones sociales. Tampoco conecté con los personajes principales: ni con La Maga -Una eterna quinceañera que sale a caminar sin paraguas bajo la lluvia torrencial como eso si fuera el summum de la poesía- ni con Oliverio -un prepotente intelectual perdido en la contemplación de su ombligo-. Por otro lado, está siempre presente el tema de la nostalgia desprendiéndose a trozos de los diálogos y las reflexiones a cada rato. Pero se trata de una nostalgia no siempre natural, sino de una nostalgia nacida más bien de la idealización de la Historia, de la contemplación de sí mismo en el espejo reluciente y moderno de la ciudad de Paris, que seduce irremisiblemente a los personajes latinoamericanos de Rayuela con el boato, la elegancia y magnificencia de su arte, su belleza y su historia, generando una especie de nuevo síndrome de Stendhal que se caracterizaría más o menos por esa atormentada nostalgia de ser argentino en París, o de ser latinoamericano en París. En cualquier caso, el dudoso imán de París juega aquí un papel fundamental.

Tendría posiblemente que preguntarme cómo fue que esta novela se convirtió en el buque insignia de toda una generación. De momento no lo haré. Prefiero seguir explicando mi historia con Rayuela. Por mi parte, fue necesaria una segunda lectura, tres años después, para valorar y disfrutar de Rayuela sus virtudes: el alto contenido poético de sus páginas, la autenticidad de su expresión y el carácter lúdico que la alienta (con mayor o menor acierto) desde al principio al final, elementos todos que bastan para explicar la alta valoración que recibió de parte de los lectores durante tantos años, y que incluyen páginas enteras de un brillo espectacular y de un encanto indiscutible. Insisto: Julio Cortázar es un enorme poeta y supo expresar muy bien aquello que deseaba: Tal y como lo hace en Historias de Cronopios y de famas, se convierte en el portavoz de un tipo de gente -la gente de izquierda que quería cambiar el mundo, la del mayo del 68, la juventud con preocupaciones intelectuales y artísticas- que necesitaba esta obra para verse retratada, para sentirse diferenciada del resto del mundo que vive una vida burguesa y sin mayores dudas ni dolores de cabeza existenciales.
 
Los 50 años de esta gran obra deberían servir para leerla y releerla, pero libres de las etiquetas, los juicios apresurados, las expectativas desmedidas, las lecturas politizadas y el fervor casi religioso con que fue dotada por sus primeros lectores: los soñadores y los rebeldes de los sesenta y setenta, los que quisieron construir sus sueños "a mano y sin permiso" como cantaba Silvio, y que subieron a los altares a esta novela, consagrándola como ícono literario y cultural. Despojada de todas estos lastres, podremos leer Rayuela con ternura, disfrutándola, como quien besa a un padre anciano y amado que supo en su momento romper los moldes, exigiendo la participación del lector y revolucionando de manera radical las estructuras tradicionales del género para ofrecer una obra que, situada mucho más allá de clasificaciones y análisis, se trata, sencilla y poderosamente, de la primera gran novela universal del continente latinoamericano que alcanza una edad madura absolutamente vigente, y más abierta que nunca para ser re-valorada, re-descubierta y matizada por las nuevas generaciones de lectores, de acuerdo a la compleja realidad de nuestro tiempo.

JORGE MORALES

divendres, 25 de març del 2011

Un apropament personal a Albert Compte mitjançant El Llop Ferotge


Tardor 2008. Camino perjudicat per la riba de l’Onyar, camí fàcil cap a ma casa, la Maison Rouge. Cartells per les parets anunciant concerts, presentacions de llibres, espectacles de dansa... res que em llami. De volta i cop, “Roberto Bolaño” als meus ulls. Paro, llegeixo, rellegeixo de dalt a baix: un grupuscle que s’autoanomena el Llop Ferotge presenta una revista, en homenatge a l’escriptor que m’havia fet pensar per primera vegada que Julio Cortázar era superable. Data caducada, de nou faig tard, he de córrer més, i més ràpid.
Hivern 2008-2009. A traves de l’interconnectat món digital actual descobreixo on i quan surt del seu catau el Llop Ferotge cada últim dijous de mes: el Lateral. Allà, gràcies a Jorge Morales descobreixo que en un moment donat d’aquest absurd món va existir un hiperpoeta anomenat Albert Compte, cofundador d’aquesta revista, ara editorial. Si la memòria no em falla, el primer poema que en vaig escoltar va ser el del gat Hamlet, “El asesinito de su papi”.
Primavera 2009 - Tardor 2010. Ja sóc un llopet més de la camada del Llop Ferotge. Junt a Sivori, els Garralda, la Mera, la Meritxell, en Cecil, en Fornos, la Rosita, en Nunes, la Bussalleu, l’Ariadna, la Joana, la Gio, en Fes, l’Anna, en Marcos Lifchilz, i molts més... tots sota l’estela de l’autèntic “lobito feroz”, de Jorge Morales. I cada nit, a cada recital, a cada trobada, un poema, una stòria d’Albert Compte transmeses per l’oracle Morales, “el chileno”... El “loro”, “Startus”, el seu mite viu entre nosaltres constantment: “El unicornio verde”, “Adóptame”, el bar Mongolia, “En teo va a l’inem...”.
Hivern 2010-2011. Ja no visc a Girona, m’amago a l’Empordà, d’allà on sóc. Però al primer udol estic aquí on ni Morales ni Startus, m’abandonen, al contrari, formen part màgicament de la meva vida. Però d’on neix aquesta màgia? Què passa? Perquè m’abdueixen d’aquesta manera aquests personatges i aquestes stòries?
Una nit freda d’aquest passat hivern caminant amb el meu germà portuguès i les dues dones més guapes del mon, se’ns aparegué en ple carrer Ciutadans, barri vell, un Lloro de tamany gegantí. Tan gros que les seves ales anaven de costat a costat de carrer. Un lloro d’un color verd innatural, d’un verd d’aquells que es pinten els arbres i els prats quan un és petit... I el lloro amb el seu bec enorme ens crida, ens parla, i ens diu: “Voleu saber la veritable stòria d’Albert Compte i el Llop Ferotge?”
I entre crits, gemecs i “picotassos” a la testa dels quatre que estem allà observant aquell irreal espectacle ens alliçona :
“Albert Compte, en el sentit estricte, no existeix. Albert Compte, és l’alter ego de Jorge Morales, emigrant xilè que per guanyar-se un lloc en aquesta tancada societat girocatalina, per aconseguir els papers necessaris per a viure aquí com un ciutadà honorable, es va inventar la figura d’Albert Compte Estartús, català de “pura cepa” i com ell diu, germà seu. Morales va sacrificar els seus millors poemes en ares de crear una figura immortal. Morales, il.legal encara, amb aquest bagatge seduí a n’aquesta avorrida girocatalina ciutat i aconseguí fer-se un lloc dins la seva claustrofòbica i endogàmica vida cultural. Jorge Morales inventà Albert Compte per a viure, per a sobreviure, perquè essent un “putu sudaka”, algú li obrís les putes portes del somni europeu.”
Primavera 2011. Estimats i soferts oients, he mentit, vilment. Albert Compte, l’autèntic lloro va existir, i tant que va existir. Jo no el vaig conèixer, però he/hem tingut la sort que Jorge Morales si que el conegués; i que gràcies a ell, gràcies a Jorge Morales, Llop Ferotge, avui, ahir i sempre gaudim dels brillants poemes d’Albert Compte Estartús, “el loro ecléctico”, perquè en Jorge està donant, dona sa vida a canvi de que vostès i jo puguem disfrutar de la genialitat del Loro. Mai tindrem l’oportunitat de conèixer l’Albert Compte, ara viu el descans dels justos, però avui, aquí, ara, tenim la sort de disfrutar l’obra, els poemes, les paraules de Startus.
Una recomanació final, no desaprofitin aquesta oportunitat, jo ho intento. Orgullós puc dir que sense Bolaño, sense Morales, sense Albert Compte, sense El Llop Ferotge, avui no seria res; són part de la meva vida, són guia, són poesia i són camí.
El primer vers del Locus Evelinus ho diu tot:
“Rechaza imitaciones: yo soy el amor verdadero”.
David Casadellà Llavià, 24 de març de 2011, Cafè-Llibreria Context, Girona, Presentació de “Locus Evelinus” d’Albert Compte.

dimecres, 9 de juny del 2010

Curs d'Estiu del Llop Ferotge a la UdG: Itineraris per la Poesia Iberoamericana (Segle XX)


OBJECTIUS:
1. Realitzar un itinerari, geogràfic i temàtic, per la poesia iberoamericana del segle XX, tot fixant coordenades sobre el desenvolupament i els trets més destacats de la poesia iberoamericana del segle XX, i identificant algunes de les figures i dels processos més destacats.
2. Aconseguir que els alumnes coneguin els trets fonamentals de la poesia mexicana, argentina, xilena, cubana i portuguesa del segle XX, així com també moviments i fenòmens culturals més extensos associats a la poesia. Per exemple, el tango o el corrent anomenat «poesia política» o «compromesa».

DESTINATARIS:
A estudiants, professionals dels àmbits educatius, culturals i artístics, llibreters, editors i aficionats a la literatura en general.

PROGRAMA:
- Dilluns 12 de juliol. Presentació del curs i introducció teòrica. El problema de la identitat: Iberoamèrica o Llatinoamèrica? L’encreuament de la cultura. Sessió a càrrec de Jorge Morales.

- Dimarts 13 de juliol. CUBA. Poesia cubana del segle XX. Entre la Revolució i l’esperança. Poesia cubana de l’exili. Notícies generals. Una lectura de Lezama Lima, Severo Sarduy, Reina María Rodríguez i altres. Sessió a càrrec de Rodolfo Häsler.

- Dimecres 14 de juliol. MÈXIC. Poesia mexicana del segle XX. Notícies generals, des de Díaz Mirón fins a Mario Santiago i els «infrarrealistes». Una lectura d’Enriqueta Ochoa, Efraín Huerta i Ramón Martínez Ocaranza. Sessió a càrrec d’Orlando Guillén.

- Dijous 15 de juliol. PORTUGAL. Tres ciutats, tres generacions: En la poesia portuguesa del segle XX va haver-hi tres generacions associades a les tres principals ciutats del país. Primer, la Lisboa dels anys 20 i 30, immortalitzada per l’obra de Fernando Pessoa, Màrio de Sá Carneiro i Almada Negreiro. Després, els anys 50 i 60, Coimbra i la seva universitat van constituir un dels pocs reductes de llibertat. Finalment, en els 70 i 80, Porto va agafar el relleu, amb poetes de la importància de Sophia de Mello Breyner, Eugènio de Andrade o Pedro Hornem de Melo. Sessió a
càrrec d’Alexandre Nunes de Oliveira.

- Divendres 16 de juliol. ARGENTINA. POESIA I TANGO: Un recorregut per la història de la ciutat de Buenos Aires, i de com el llenguatge dels ravals, arma del lumpen i la malfeineria, va esdevenir el punyal poètic fins als acords del bandoneón d’Astor Piazzola i els versos de Jorge Luis Borges. Sessió a càrrec de Jorge Garralda.

- Dilluns 19 de juliol. XILE: Entre l’èpica i l’antipoesia. L’aventura de la lírica xilena entre l’obra dels «quatre grans» (Pablo Neruda, Pablo de Rokha, Vicente Huidobro i Gabriela Mistral), la irrupció de l’antipoesia de Nicanor Parra, i l’obra dels darrers poetes més destacats, Jorge Teillier, Enrique Lihn i Roberto Bolaño. Sessió a càrrec de Jorge Morales.

- Dimarts 20 de juliol. POESIA FEMENINA IBEROAMERICANA: Repàs general de les principals poetesses iberoamericanes del segle XX. Reflexió sobre les característiques de la seva obra a partir de la lectura de textos escollits, passant per Gabriela Mistral, Alfonsina Storni i Delmira Agustini, fins a Alejandra Pizarnik, Gioconda Belli, Wendy Guerra i Reina María Rodríguez. Sessió a càrrec d’Anna Mera Giralt.

- Dimecres 21 de juliol. POESIA POLÍTICA O COMPROMESA. Itinerari per la poesia del compromís social i polític, indagant les seves arrels, característiques i principals exponents, des de Miguel Hernández i Gabriel Celaya, fins a Juan Gelman, Mario Benedetti i Roque Dalton, amb atenció especial als poetes desapareguts, Francisco Urondo, Rodolfo Walsh i altres. Sessió a càrrec d’Edu Sívori Alt.

- Dijous 22 de juliol.- Dijous 22 de juliol. POESIA I METAFÍSICA. Macedonio, Borges, Cortázar, Paz… contenen, més enllà de l’indigenisme màgic, elaborades i complexes construccions poètiques sobre la qüestió de fons, la metafísica, en perfecte lligam, i fins i tot renovació, del pensament europeu occidental, tant en la seva tradició filosòfica com literària. Revisar-ne la idea i la forma ens sorprendrà. Sessió a càrrec de Josep Maria Uyá.

- Divendres 23 de juliol. CLAUSURA DEL CURS. RECITAL POÈTIC AMB LA PARTICIPACIÓ DEL PROFESSORAT I DELS ALUMNES.

Informació i matrícula:
Fundació UdG: Innovació i Formació
Edifici Mercadal
Pl. Jordi de Sant Jordi, 1 - 17001 Girona
Tel.: 972 21 02 99 - Fax: 972 22 34 54
A/e: info.fundacioif@udg.edu www.fundacioudg.org
Horari: de dilluns a dijous de 9.00 a 19.00 h i divendres de 9.00 a 15.00 h (excepte del 12 al 30 de juliol, de dilluns a divendres de 9.00 a 15.00 h)