diumenge, 1 de novembre de 2009

La orilla familiar/La riba familiar de Ana Guillot

Nos llegan noticias desde la otra orilla, distante pero igualmente cercana y familiar. Ana Guillot (Buenos Aires 1953) nos ha enviado, desde Argentina, un ejemplar de La orilla familiar/La riba familiar (Ed. Botella al mar, 2008), edición bilingüe escrita íntegramente en castellano y traducida al catalán por Pere Bessó.

¿Cómo se explica este viaje invertido, la llegada de un mensaje bilingüe que no emigra de Cataluña sino que llega a ella desde afuera, escrito en lenguas cercanas pero necesitadas de traducción, y bañado de referencias a las múltiples orillas de una historia personal?

Se trata de un ejemplo más de una vida entre dos continentes, de una historia con más de una orilla, con más de una lengua, con más de una historia; pero la familiaridad que su título promete, es y deja de ser: es familiar porque discurre por biografías aparentemente familiares: la hija, su padre, la abuela; y deja de serlo porque también es acertijo y adivinanza:

"la orilla familiar ese acertijo

los reptiles
la selva que se adivina
y se sortea

una pared de roca
un imperio de arcilla

al filo" (p. 9)

En la poética de Guillot, la orilla familiar no es certeza sino acertijo, como la poesía misma. Es una misma orilla de dos costas o continentes, siempre equidistantes: la selva (que se adivina) y una pared de roca (al filo). Son orillas posibles de una vida entre historias, entre lazos familiares, entre lenguas.

Al final de cuentas, ¿de cuál historia estamos hablando?

-la grandísima perra-digo
la grandísima historia, ¿cuál?
¿cuál es la voz que dice esa historia
(p. 65)

En esta historia de orillas, a veces familiares, el sujeto, aunque delimitado por sus propias coordenadas históricas y geográficas, reside fuera de ellas. En su búsqueda, La orilla familiar/La riba familiar nos propone que el sujeto no es su historia, sino la voz que dice su historia. Y esa voz, esa versión, esa posible respuesta a la adivinanza de una vida plagada de orillas (selvas y murallas medievales), no puede dejar de replantearnos otra versión, otra respuesta posible, otro acertijo que cuestiona la veracidad de la prosa histórica: "¿qué miran los que miran?//¿qué miraba helena desde la torre? // ¿por quién lloró?... // -nada-dijo // -nadie..." (p. 66).

Una historia de nadas y nadies que nos habitan y nos marcan; una historia que este poemario persigue en "reverencia de palabras" y pinceladas de diálogo. Nadas y nadies con nombres y apellidos, con historias y circunstancias, con recuerdos y olvidos, en todas sus diferentes versiones: "un mar en su quietud // equidistante // un predominio de la luz // la constante versión (y su tiniebla)" (p. 152)

La poesía, una constante versión de la vida, de las vidas; una invitación a ensayar respuestas y plantearse preguntas, un sumergirse en "la acidez de una historia //que no ha de mentir" (p. 27). Después de todo, "la historia es otra cosa" (p. 65).

Esta es la obra que ha llegado a manos del comité editorial del Llop Ferotge, producto de esos contactos que van surgiendo en el cruce y entrecruce de palabras, sin importar las orillas ni los mares. Una botella al mar que llegó a su destino.

Y ahora, compartimos un poema más, y su traducción al catalán, para que el lector haga su propia lectura.

20

a mi hijo

el reflejo muestra el horizonte maternal
-pero los vidrios cortan-ha pensado
y persiste aún en su pequeña geografía
como sosteniendo úteros de nuevo
-no se termina de parir-le dicen
y ella desata su propia tempestad
en la inmanencia de los días
va a tientas
-las ballenas los crían sin el padre-le cuentan
y sonríe
son los naufragios diarios
los que teme
el mar es de petróleo afuera
y late un precipicio de algas
en sus bordes de sal
-las ballenas los crían sin el padre-
............................
hay ausencias que han de buscarse bajo las polleras
y toda expresión es un resumen
............................
el hijo peregrina otros bordes
y alcanza en su reflejo
la diminuta costura
de la tarde


20
a mon fill

el reflex mostra l'horitzó maternal
-només els vidres tallen-ha pensat
i persisteix encara en la seua petita geografia
com sostenint úters de nou
-no s'acaba de parir-insisteixen
i ella deslliga la seua mateixa tempesta
en la immanència dels dies
va a les palpentes
-les balenes els crien sense el pare-li conten
i somriu
són els naufragis diaris
els que tem
el mar és de petroli afora
i batega un precipici d'algues
a les seues voreres de sal
-les balenes els crien sense el pare-
............................
hi ha absències que han de buscar-se sota de les polleres
i tota expressió és un resum
............................
el fill pelegrina altres voreres
i assoleix en el seu reflex
la diminuta costura
de la vesprada

2 comentaris:

Anònim ha dit...

Hola! Soy Alejandro Gavín, uno de los primeros en ver la luz del Llop Ferotge en su fundacion. Llevo ya tiempo retirado tanto fisica como espiritualmente de la escena poetica catalana, y seguira siendo asi lo mas probable, pero quiero dar todo mi apoyo a la revista, a la continuacion exitosa de un proyecto en el que un dia creí y mando un cariñoso saludo a Jorge Morales por su tesón y esfuerzo en mantener a flote una empresa ardua como es la de la difusión de la poesía y la literatura en estos tiempos que corren. Tengo muy presente en mi memoria el recuerdo del tristemente desaparecido Albert Compte, tambien amigo mio y compañero de letras, al que jamas olvidaré en nuestras noches etilicas de poesia y charlas hasta el amanecer. He visto que han pasado muchos numeros desde aquel #1 que llegó a mis manos con ansia virginal, y han entrado nombres nuevos a engrosar las filas de la revista, y he llevado una gran alegria saber que el barco sigue a flote y arriba a buen puerto. Felicidades a todos y en especial a Jorge, por hacer realidad este sueño. Un saludo.

Alejandro Gavín

Jorge ha dit...

Hola Alejandro,
muchas gracias por tus saludos y parabienes. Ha sido difícil el camino, jalonado de tristezas como la partida de Albert y de Julio Acuña, pero hemos seguido adelante y la llama se ha mantenido encendida. Por supuesto que se recuerda tu participación, y en los tres primeros números están tus textos como testimonio vivo. Bueno, y que sepas también que hay un lugar para ti en el Llop... Seguimos en contacto...
Jorge