diumenge, 6 de juliol de 2014

Para Joana Ramos y sus versos de mudanzas.

Cuando una mujer es capaz de conmovernos y sonreírnos y dejarnos en suspenso desde unos breves /inmensos poemas en Per què ploren tant, les pedres? ; Cuando una mujer cambia de domicilio y abandona el teclado para prolongar su alma en un lápiz o en un pincel hasta instalarse en otro ámbito para crear mundos inexplorados por el hombre; entonces, esa mujer es poesía.

Cuando esa mujer vuelve a mudarse y su cuerpo se extiende en un micrófono para cantarnos sus universos, o su voz se expande por el espacio en una rapsodia que abarca des de rapsodias hasta sonetos hasta las formas más libres de la escritura, entonces ,esa mujer es poesía.
Cuando esa mujer vuelve a cambiar de domicilio, y nos convoca esta noche a esta viva realidad donde se hace evidente la suma de sus dones, y nosotros somos los elegidos receptores del privilegio, los que después, mañana y siempre, ya seremos -por la magia de sus versos- más sensibles inteligentes, más ricos y desobedientes, más tolerantes y mejor lectores, cuando esa mujer vuelve a cambiar de domicilio, decía, esa mujer es un nombre: Joana Ramos.
Que disfruten de este regalo, que nos reencontremos siempre con Joana y sus hogares, ahora también nuestros, y que la mudanza les sea propicia, nada más.

JORGE GARRALDA

Texto leído en la presentación de "Cambio de domicilio" de Joana Ramos, el pasado viernes 27 de junio en Girona.